
Cuando era una niña me preguntaba
Cuando dejaría de llorar.
Quería ser fuerte, invulnerable.
Pasaba largas horas de mi vida observando a los adultos
Y jamás notaba tristeza en sus rostros,
Ni veía lágrimas en sus ojos.
Entonces me dije: “Quiero ser grande.”
Me preguntaba que motivos tenía para llorar,
¿Por qué llorar? No lo sabía.
Cuando fui adolescente entendí
Que los niños siempre lloran.
Porque se enojan con sus padres
Porque quieren caramelos
Porque no les gusta ir al colegio
Y podría seguir enumerando infinidad de porque…
Pero, que extraño ¿no?
Durante mi adolescencia cuando pensé
que comenzaba a transitar el camino de los mejores momentos
Tampoco deje de llorar,
Pero esta vez a escondidas y a solas.
Entonces me pregunte ansiosa
¿Cuando seré adulto?
Dicen que los adultos no lloran
Hoy, sinténdome y reconociéndome adulta
Me dije: comienza el camino de la felicidad
Y ya dejaré de llorar.
Sin embargo no fue así
¿Por qué?
¿Cuando entonces dejare de llorar?
Si cuando miro a mí alrededor
No veo a otros adultos llorar
¿Por qué yo si y ellos no?
¿Será que ya no tienen lágrimas?
Mariana Brey - escrito el 04/06/02
Morocha infernal. Mariana Brey mide 1,63 metros y unos 85-60-88 que la convierten en una bomba sexual.
Los que conocen bien de cerca de Mariana Brey afirman que sigue siendo la misma nena simpática y dulce que, de muy pequeñita, se la pasaba todo el día jugando junto a las mellizas Karina y Romina, sus dos mejores amigas, a ser periodista y locutora.
Apenas volvía de la escuela lo primero que hacía era cumplir con la tarea y después me juntaba con mis mejores amigas, Karina y Romina, y jugábamos a hacer nuestro propio programa de radio. Contábamos noticias, hacíamos que entrevistábamos a cantantes famosos. Pero lo peor de todo era que grabábamos todo lo que hacíamos”, dispara la periodista y actriz que cada tarde, junto a Andrea Taboada, acompañaba a Angel De Brito en la conducción de “BdV” por Magazine...
Mi casa paterna está llena de cassettes que, cuando me pega la nostalgia, los vuelvo a escuchar. Pensar que lo que empezó como un simple juego de tres amigas, se transformó en una hermosa realidad. Aunque me siento más un bicho de teatro, la tele me abrió muchas puertas. Aunque te confieso que durante muchos años el periodismo quedó de lado y soñé con ser profesora de educación física, veterinaria y astronauta de la NASA”, afirma la dueña de unos fogosos ojos color del tiempo y de unos 85-60-88 que la convierten en una bomba sexual...